viernes, 18 de marzo de 2011

Una persona motivada rinde mucho más


Las razones que pueden motivar a un estudiante universitario no son las mismas que pueden motivar a un niño de primaria o a un adolecente de secundaria.

Debemos a considerar algunas motivaciones a corto plazo. Además, a cada persona le motiva algo diferente o algo en un grado distinto que a los demás.


Los padres y los profesores tienen la inmensa obligación de esforzarse imaginativamente en hacer ver a sus hijos que estudiar, conocer... es útil, asombroso, entretenido...

El entusiasmo lo mueve todo:

El entusiasmo abre la mente, hace más fácil lo difícil.
El entusiamo incrementa nuesta productividad, nos permite trabajar mucho más rápido y con mejores resultados.
El entusiasmo hace más fuerte nuestra voluntad y la constancia en el trabajo.
El entusiamo nos convierte en más fuertes, nos hace más optimistas, más seguros de nosostros mismos, más convencidos de que alcanzaremos nuestras metas.
El entusiasmo multiplica nuestra capacidades, hace que nuestros coefientes de inteligencia parezcan muchos mayores e incluso tal vez lo sean, si consideramos la inteligencia emocional como una aliada.

El entusiasmo es contagioso, hace posible lo imposible... ♥



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